Estamos hechos de lo que vamos recogiendo, de lo que aprendemos, de lo que vamos dejando o expropiando sin permiso.
Somos morada y moradores ocasionales; decimos entregar la vida pero somos nosotros los que pedimos a ella que se entregue sin esforzarnos.
Creemos tener carencias, y carencia es no saber dónde ni cómo amanecerás mañana. Y creamos vínculos con corazones que ya no tienen fuerza ni para latir.
Amamos con locura hasta que se demuestra lo contrario, como la inocencia. Y nos partimos en dos cuando lo justo y enriquecedor sería dividirse y compartir.
Hay gente buena, sí, buena gente. A esos los cercamos y les permitimos saltar la valla cuando queremos desencrustar la conciencia
Y hablamos de libertad. Libertad de expresión. Libertad en un mundo donde hay mujeres que son mutiladas, sin derecho a la educación y que son entregadas con doce años a hombres por cultura o son turismo sexual de señores de negocios. Y tu libertad de expresión se basa en escribir "polla" o "follar".
Hoy no sé por qué escribo esto. Tampoco va a servir para nada. Y está más que escrito y repetido.
Pero hay días que tanta miseria, ahoga.
ABruxa.
Me encantó. Esas palabras tan escritas y repetidas no dejan de pesar. No importa que me digan que el mundo puede ser mejor. La miseria humana me carcome el alma y las ganas. En fin, soy yo. La que sufre por falta de humanidad en el mundo.
ResponderEliminarEs que no puedo compartir ni comprender esa positividad, palabrería y reparto eterno de sonrisas que sólo sirven para ocultar justamente esto, la miseria. No sirve de nada repartir sonrisas, hay que provocarlas... Gracias por leerme y entender. Un abrazo.
EliminarRepetido, quizá. Pero necesario.
ResponderEliminarMuchos abrazos.
Osmio.
Muchos abrazos. .. gracias a ti por leer...
Eliminar